Sábado Mayo 19 , 2012
Texto
   

Voces Ciudadanas No. 23 "Cero migración: Declive de la migración internacional, retorno creciente y lucha presupuestal de los migrantes"

CERO MIGRACIÓN

Declive de la migración internacional, retorno creciente y lucha presupuestal de los migrantes.

Rodolfo García Zamora.[1]

 

Diversas publicaciones sobre migración internacional de México a Estados Unidos y fuentes oficiales sobre estadísticas de población de México dan cuenta de un quiebre histórico en las tendencias migratorias entre ambos países, inédito en los últimos cuarenta años en términos de una reducción sustancial de esa migración. Un estudio de la Universidad de Princeton reveló que la migración mexicana a Estados Unidos está frenando su ritmo de crecimiento debido a la débil situación económica estadounidense, al control fronterizo y a los cambios demográficos, sociales y económicos por lo que está pasando México. Según el Proyecto de Migración Mexicana, “la migración de connacionales hacia la Unión Americana ha caído hasta sus niveles mínimos desde 1950 ya que muchas familias encuentran más atractivo desarrollarse en México, la situación macroeconómica es fuerte y pueden desarrollarse en el seno de su propia cultura” (El Universal, México, 7 julio 2011).

De acuerdo con las cifras del Pew Hispanic Center, menos de 100 mil inmigrantes indocumentados se trasladaron a Estados Unidos en 2010, mucho menos de los 525 mil connacionales anuales que se establecieron en Estados Unidos entre 2000 y 2004. El New York Times asegura que las razones para este descenso en la migración irregular se deben a que ser “espalda mojada” se ha vuelto mucho más caro y peligroso por la presencia de los cárteles de la droga en los estados fronterizos”. El diario también señala el incremento de las oportunidades educativas y laborales en México como una de las causas de esa tendencia.

El estudio de  la Universidad de Princeton agrega que en los últimos 15 años México se ha fortalecido en política, la clase media aumenta y los ingresos crecen de manera lenta pero constante. Además, los inmigrantes están cada vez menos dispuestos a soportar las difíciles condiciones de vida que enfrentan en el vecino país del norte, donde en algunos estados se ha criminalizado la migración irregular (El Universal, México, 7 de julio 2011).

La tendencia hacia la migración internacional de México a los Estados Unidos es captada por el Censo 2010 del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) que señala que producto de la crisis económica internacional y el endurecimiento de la condición de los mexicanos en Estados Unidos, el número de connacionales que migró al extranjero registró una caída de casi 27% en la última década. Mientras que en el Censo 2000 se resalta que los mexicanos que migraron al extranjero fueron más de 1.5 millones, en 2010 se contabilizaron 1.1 millones de personas que salieron del país en busca de mejores oportunidades.  Para INEGI, al momento de realizar el Censo, 723 mil 310 personas aún permanecían en el exterior y 350 mil 719 ya habían regresado al país (http://www.cnnexpansión.com/economía/26/08/2011).

El prestigiado centro Pew Hipanic señala que tras una caída continua de los flujos migratorios en los últimos dos años, la población indocumentada en Estados Unidos se ha estancado en los 11.2 millones. Esta cifra supone una caída de casi un millón en relación con 2007, cuando la inmigración indocumentada alcanzó el techo de los 12 millones. El impacto de la crisis económica y un control más estricto de la frontera, se perfilan como las principales causas de esta estabilización entre la población indocumentada en  2010. Aun así, la población indocumentada representa el triple de la que se calculaba en 1990 y, entre ella, la de origen mexicano sigue siendo la más numerosa con poco más de 6.5 millones de inmigrantes. Los responsables del estudio coincidieron en señalar que los flujos de inmigración indocumentada desde México, que más inciden en las cifras y estadísticas a nivel nacional, “han caído drásticamente” en los últimos cinco años.  Los mexicanos indocumentados alcanzaron su máximo nivel en 2007, con 7 millones, y para 2010 la población bajó a 6.5 millones, y constituye el 58% del total de inmigrantes indocumentados.

“Al parecer, aunque la gente en México considera que aún sigue habiendo mejores oportunidades de trabajo en Estados Unidos, el riesgo y el precio de cruzar una frontera cada vez más vigilada y con mayores peligros parecen haber sido los principales factores de esta disminución”, aseguro Jeffrey Passel, uno de los responsables del estudio de Pew Hipanic. “Esta realidad refleja hoy además menores cifras de captura de la patrulla fronteriza.

(http://www.informador.com.mx/primera/26/08/2011).

El pasado 10 de julio el periódico New York Times destacó que la disminución reciente del flujo migratorio de mexicanos hacia Estados Unidos podría ser el resultado de una serie de cambios en la estructura demográfica junto con mejoras de tipo socio-económico y político en México, especialmente en los últimos 15 años. Lo anterior podría  llevar a imprimir un carácter permanente a tal reducción de este flujo laboral, e incluso podríamos estar presenciando el fin de la emigración mexicana, al menos en las dimensiones y características que presentó desde los años setenta.

Según Douglas Massey en el artículo de ese diario, la consolidación democrática en México, con un crecimiento económico modesto pero sostenido en los últimos 15 años, familias de  menor tamaño y mayores oportunidades para educación, así como la violencia desatada en las ciudades fronterizas con los Estados Unidos y las políticas anti inmigrantes en dicho país, podrían estar generando una serie de factores que en conjunto desincentivan la salida de mexicanos en busca del “sueño americano”.

De acuerdo a lo anterior, para muchos mexicanos resulta más conveniente quedarse en el país que aventurarse de forma indocumentada en los Estados Unidos. Massesy sintetiza sus reflexiones de la manera siguiente: “Nadie quiere oírlo pero el flujo (de indocumentados mexicanos) se ha detenido.  Por primera vez en 60 años el saldo neto migratorio se ha ido a cero, e incluso podría ser ligeramente negativo”. Esto es, según Massey podríamos estar ante el fin de la emigración mexicana.

Para apoyar su alegato, el artículo del New York Times incluye entrevistas a familias jaliscienses, algunas cuyos integrantes han retornado de Estados Unidos, y efectivamente encuentran más conveniente quedarse en  México, ya sea para estudiar, trabajar o iniciar algún negocio, que padecer la recesión económica y el recrudecimiento de la política anti inmigratoria en el país vecino. Por cierto, el fenómeno de la migración de retorno en México también se ha reflejado, en el Censo de Población y vivienda 2010, el cual da cuenta de aproximadamente un millón de mexicanos que hace cinco años vivían en Estados Unidos y ahora se ubican en territorio mexicano.

La publicación Servicios de Estudios Económicos del grupo financiero Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) también participa en esta discusión sobre el hipotético fin de la migración internacional de México a los Estados Unidos, para ellos, como se muestra en su publicación del mes de junio del 2011 “Situación Migración México”, desde 2007 el número de migrantes mexicanos en los Estados Unidos permanece constante. ¿Qué es lo que explica esta situación? Recientemente un artículo publicado por el New York Times y algunas voces en la opinión pública han argumentado que cambios en la economía mexicana han hecho más atractivo el permanecer en el país que emigrar a los Estados Unidos y que esto es lo que explica el estancamiento en los flujos migratorios. ¿Se explica la disminución reciente en los flujos migratorios principalmente por factores de la economía mexicana? ¿Son factores de la economía estadounidense los que explican tal situación? ¿Se encuentra la migración en un punto de inflexión y, por tanto, a futuro la tendencia será decreciente? Estas son algunas de las respuestas que buscan ofrecer en el Observatorio Económico la publicación del grupo financiero antes referido (BBVA, Servicio de Estudios Económicos, México, 26 julio 2011).

Si bien la migración de México a los Estados Unidos no es reciente, ha ocurrido desde inicios del siglo anterior, ha sido desde la década de los noventa cuando se ha dado un mayor dinamismo en los flujos migratorios. En este proceso han existido diferentes fuerzas que atraen y que expulsan a los migrantes, las cuales se encuentran tanto en México como en Estados Unidos. El análisis de su comportamiento nos ayudará a responder cuáles son los factores que más están influyendo en el comportamiento actual de los flujos migratorios y presentar algunas perspectivas de futuro.

En primer lugar, históricamente los flujos migratorios documentados hacia los Estados Unidos han sido fluctuantes; ha habido épocas de gran crecimiento y otras con reducciones. En general, las primeras se han presentado durante las expansiones económicas, mientras que las disminuciones en la migración se han presentado precedidas de recesiones económicas en Estados Unidos, como sucedió las tras las crisis de 1873, 1982,1914, 1923, 1929,1991, 2001, y recientemente en 2007. Así, una primera hipótesis es que la recesión económica reciente es la que principalmente ha detenido la migración mexicana hacia los Estados Unidos.

Para fortalecer la hipótesis anterior de que es el estado de la economía estadounidense la principal determinante de la inmigración mexicana a aquel país, se menciona como en la publicación “Situación Migración México” de noviembre de 2010, la variable con la que mayor relación tiene la migración mexicana hacia los Estados Unidos es el empleo en dicho país, por encima de la falta de oportunidades en México y por encima de los diferenciales salariales entre ambos países. De esta forma, cuando el empleo en Estados Unidos aumenta, la migración mexicana también lo hace y lo contrario ocurre cuando el empleo disminuye. Es decir, el principal motor en la migración mexicana hacia los Estados Unidos es la demanda de empleo hacia los trabajadores mexicanos. En las crisis económicas la demanda de empleo se reduce y al haber menos puestos de trabajo disponibles los incentivos a emigrar se reducen.

En el contexto anterior de declive de la migración internacional y fuerte incremento en el retorno de los migrantes mexicanos (480 mil en 2010 y 262 en lo que va de 2011) diversas organizaciones de migrantes mexicanos, organizaciones de la sociedad civil, las Oficinas de Atención al Migrante del país, académicos y otras organizaciones han realizado un intenso proceso de diálogo y colaboración con el Congreso mexicano para que en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2012 (PEF) amplíe a mil millones de pesos lo recursos para el Fondo de Apoyo a Migrantes (FAM), establecido en 2008 con el objetivo de ayudar a la reinserción de migrantes retornados con 300 millones de pesos y que en los últimos dos años cayó a 100 millones de pesos, justo cuanto el retorno crece sustancialmente.

El incremento al FAM a 1 000 millones de pesos  para 2012 representa sólo el 3% de los más de 34 mil millones de pesos que pagan cada año los migrantes al Estado Mexicano por concepto de IVA al enviar sus más de 21 mil millones de dólares según el Banco de México. Con este incremento el Fondo podrá beneficiar a más de 700 mil familias que han retornado en los últimos dos años.

Esta experiencia de colaboración con múltiples organizaciones sociales y  los diferentes partidos políticos es un precedente importante  para poder avanzar en los años próximos en el díselo de verdaderas políticas públicas de desarrollo y migración que posibiliten a mediano plazo el derecho a no emigrar.

 

Más información.

Leer Boletín de Prensa sobre Fondo de Apoyo a Migrantes

 


[1] Profesor investigador de la Universidad Autónoma de Zacatecas.

Síntesis Informativa de Hoy

Viernes 18 de mayo del 2012

La perspectiva política, hoy en la prensa: En un contexto eminentemente electoral el discurso del gobierno federal es de un elevado optimismo por las condiciones de los fundamentales macroeconómicos, que diferencian a la economía nacional de los ciclos de crisis que atraviesan algunas economías, como las europeas. En lo interno el caso de los generales arraigados perfila un escenario en el que las Fuerzas Armadas estarán sujetas a una extrema presión de comprobarse el cargo por el que los militares son investigados.

DESCARGAR PDF

 

Descargar Síntesis Semanal

Desarrollo Web RF Consultores RF Consultores Web